
Cómo calentar realmente tu pérgola (sin preocupaciones)
Seamos honestos: no hay nada peor que tener una hermosa pérgola en el exterior que solo se puede utilizar durante tres meses al año, porque hace demasiado frío. Querrías estar allí afuera, pero el viento te hiela por completo.
Por eso recurrimos a los calentadores de ondas infrarrojas de corta longitud. En lugar de intentar calentar todo el espacio exterior –lo cual es prácticamente imposible, ya que el aire simplemente se dispersa–, estos calentadores calientan directamente a usted y a sus muebles. Es como estar sentado bajo los rayos del sol en un día otoñal soleado.
Los elementos necesarios: lluvia, óxido y energía
Si vas a colocar un calentador debajo de la pérgola, este debe ser resistente al agua. Punto. Construimos nuestros dispositivos para que puedan soportar la lluvia y la humedad, así no tendrás que preocuparte por cortocircuitos cuando lleguen las tormentas.
La mayoría de estos calentadores funcionan con corriente estándar de 220V-240V. Pero aquí está el truco: la potencia depende de la altura de tu techo. Por lo general, un calentador de 2000W a 3000W es suficiente. De esta manera, el calor llegará a tus hombros antes de desaparecer en el cielo nocturno.
Hacer que sea “inteligente”
Nadie quiere levantarse y encender un interruptor manual cuando está cómodamente sentado en una silla.
Hacemos que sea fácil conectando el relé de alimentación del calentador a una puerta de enlace inteligente mediante Zigbee o Matter. Básicamente, conectas el calentador a un controlador inteligente, y listo. Ahora puedes simplemente pedirle a tu asistente de voz que encienda el calor, o pulsar un botón en tu teléfono. El elemento infrarrojo se activa y sentirás el calor en segundos. Rápido. Simple.
Cosas que no te cuentan
Suena genial, pero hay algunos problemas si no tienes cuidado.
Primero, ten cuidado con los picos de energía. Si enciendes cuatro calentadores de 2kW al mismo tiempo, podrías hacer que se apague el interruptor principal. Para solucionarlo, configuramos un inicio “escalonado” en la lógica inteligente. Los calentadores se activan uno por uno. Así, tu panel eléctrico te lo agradecerá.
Luego está la ubicación correcta. Si los instalas demasiado arriba, perderás esa sensación de comodidad. Si los instalas demasiado abajo, estarás calentando excesivamente las vigas de la pérgola. Se trata de encontrar el equilibrio perfecto. Además, un temporizador inteligente es muy útil: evita que el área se convierta en una sauna cuando salga el sol.