
Asegurarse de que los calentadores de las salas limpias no causen cortocircuitos
En una sala limpia, no existe algo como un “pequeño” problema eléctrico. Todo debe estar perfecto. Cuando fabricamos calentadores infrarrojos para estos espacios, nuestra mayor preocupación es la posibilidad de que haya fugas de corriente hacia el chasis del dispositivo. Un solo fallo en el aislamiento puede provocar que la zona estéril se contamine, o incluso causar el apagado total del sistema. Nadie quiere tener que lidiar con eso un viernes por la tarde.
Pruebas exhaustivas de las lámparas
No nos limitamos a verificar unas pocas lámparas al azar. Cada lámpara pasa por pruebas de estrés a alta tensión. Elevamos la tensión mucho más allá de lo que experimentaría durante su uso normal. ¿Por qué? Porque queremos detectar cualquier punto débil desde ahora. Si hay una grieta microscópica en el cuarzo o si el sello no está bien sellado, la lámpara fallará aquí mismo, en nuestro taller. Es mejor que la lámpara falle aquí que dentro de su máquina.
Por qué esto es importante para su instalación
Los hornos utilizados en salas limpias suelen contar con muchas lámparas de alta potencia en un espacio muy reducido. Eso genera mucho calor. Y el calor es el enemigo del aislamiento; con el tiempo, este se desgasta. Al someter las lámparas a pruebas de resistencia en fábrica, nos aseguramos de que puedan soportar los ciclos constantes de calentamiento y enfriamiento sin que el aislamiento se dañe. Así, usted puede estar tranquilo, sabiendo que la corriente de fuga está muy por debajo del nivel seguro. Además, si el sistema de tierra está bien conectado, no tendrá que lidiar con esos molestos cortocircuitos.
Un último consejo
Nuestras pruebas mantienen las lámparas seguras, pero no pueden solucionar problemas de instalación deficiente. Si un técnico daña algún cable o utiliza conectores baratos durante el reemplazo, toda la certificación de la fábrica no servirá de nada para evitar un cortocircuito. Asegúrese de que los cables estén bien conectados y de que el torque de los terminales sea el adecuado. Son pasos simples, pero evitan muchos problemas.