
Cómo hacer que los calentadores infrarrojos empotrados sean “inteligentes”
Piense en cómo funciona un calentador normal. Él propaga aire caliente por toda la habitación, pero ese aire suele ascender hasta el techo, mientras que los pies siguen estando fríos. Los calentadores infrarrojos empotrados son diferentes. Ellos no se preocupan por el aire; simplemente envían calor directamente hacia usted y hacia el suelo. Es como estar bajo el sol en un día fresco de octubre. Por eso, son ideales para un hogar inteligente, donde se desea tener calor de inmediato, y no dentro de veinte minutos.
Calor que no obliga a esperar
Estos dispositivos utilizan emisores de ondas cortas o medias. En términos sencillos, funcionan rápidamente. Cuando pulsa un botón en su teléfono o le indica a su centro inteligente que los active, los filamentos alcanzan su temperatura máxima en cuestión de segundos. No tiene que esperar a que una gran masa de concreto o un radiador pesado se caliente lentamente. Siente el calor en su piel casi al instante.
La parte técnica: interruptores y alimentación
Aquí es donde la gente suele cometer errores. Estos calentadores consumen mucha energía. Si intenta conectarlos a uno de esos enchufes inteligentes baratos que compró en paquetes grandes, está buscando problemas. Podría incluso dañar los contactos eléctricos. Necesita interruptores inteligentes de alta capacidad o relés de estado sólido que puedan manejar esa carga. Siempre recomiendo usar circuitos dedicados. Es la única manera de estar seguro. Además, si quiere evitar esa sensación de calor excesivo, no dependa de un termostato de pared estándar. Use un sensor remoto. Este mide cómo se siente realmente, en lugar de solo cuán caliente está el aire, así el sistema sabe exactamente cuándo reducir la temperatura.
El compromiso
Colocar el calentador en el techo parece genial: está oculto y no molesta. Pero hay un problema. Dado que el dispositivo está escondido, el calor puede quedar atrapado en el espacio detrás del techo. Si el aislamiento es demasiado grueso o no hay ventilación, podría sobrecalentarse el cableado o dañarse el techo mismo. Es un equilibrio delicado. Obtiene un aspecto elegante e invisible, pero debe tener mucho más cuidado al planificar el espacio encima del yeso.