
Mantener secos los calentadores de la pérgola (y que sigan funcionando) Poner un calentador de infrarrojos en una pérgola parece sencillo… hasta que uno recuerda que estamos hablando del exterior. Allí hay humedad, niebla y, de vez en cuando, tormentas. El problema es el siguiente: si una gota de agua cae sobre un tubo de cuarzo caliente, o si entra en los cables, todo puede arruinarse rápidamente. Podría ocurrir un cortocircuito, o peor aún, el vidrio podría agrietarse debido al cambio brusco de temperatura. Hemos invertido mucho tiempo en encontrar formas de evitar esto. Luchando contra la niebla No nos limitamos a cubrir el calentador con una tapa. Utilizamos una carcasa hermética para mantener los componentes internos secos. El truco está en el sellado entre la carcasa y el reflector. Si ese espacio no está bien cerrado, el agua puede entrar en los cables por efecto capilar. Para evitar esto, utilizamos juntas de silicona. Estas no se deforman ni se desgastan, incluso después de años de uso continuo. Simplemente funciona. El problema de las gotas de agua fría Los tubos de cuarzo son muy delicados. Imagina un tubo a 600°C. Si una gota de agua fría lo golpea, se romperá al instante. Para evitar esto, inclinamos los reflectores y añadimos protecciones para que el agua se deslice fácilmente. También dejamos espacios de ventilación en la carcasa para que el dispositivo pueda respirar. De esta manera, el viento no puede llevar el agua directamente a las conexiones eléctricas. El equilibrio necesario No basta con envolver el calentador en plástico para que sea a prueba de agua. Si lo sellamos demasiado bien, el calor queda atrapado dentro. Si se utiliza el calentador a máxima potencia durante diez horas seguidas en un espacio completamente aislado, los cables internos se dañarán. Es un equilibrio difícil de lograr: hay que proteger el dispositivo del agua, pero también permitir que respire. Construimos estos dispositivos para que puedan resistir condiciones extremas. Al proteger los tubos y aislar las conexiones eléctricas, convertimos un producto que podría durar solo unas pocas temporadas en algo que sigue funcionando durante años.